En un proyecto de desarrollo de software no todo es arrastrar controles, escribir código o grabar en base de datos. La verdad que en todas las etapas hay muchas cosas más que, en la gran mayoría de casos, dejamos para el último o simplemente le damos un segundo, tercero o hasta un cuarto lugar en el orden de prioridades.
Una de estas cosas prioritarias es la ejecución o realización de Pruebas y si no le damos la importancia debida desde el INICIO del proyecto nos puede pasar una gran factura en cuánto a tiempo, recursos, funcionalidades, desacuerdos entre el equipo de desarrollo e incluso con los usuarios.

Para evitar esa situación es indispensable un Plan de Pruebas, porque ahí podemos plasmar lo siguiente:
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Tipo de pruebas a aplicar.
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Orden de las pruebas.
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Alcance de las pruebas.
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Herramientas y/o métodos para medir los resultados.
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Encargados de realizar las pruebas.
La lista podría tener más ítems – es cierto –, pero quiero concentrarme en el último punto: ¿Quiénes serán los encargados de realizar las pruebas? Obviamente, si soy un desarrollador, debo ser el primero en realizar pruebas sobre lo que voy construyendo ya que sería un poco ilógico entregar un producto sin un mínimo de calidad. Y es así como compilamos y ejecutamos una y otra vez la aplicación, corregimos tipos de datos, validamos los campos de entrada (longitud, caracteres a permitir), acciones, resultados, excepciones; y si estamos en un entorno web tenemos que probar los valores de las sesiones, páginas de errores, acción de refrescar la página o ir de hacia atrás, estilos, cross-browser, entre otras variables. Tampoco podemos dejar de lado las pruebas de carga, rendimiento, volumen, seguridad, entre otras.
En fin, podemos enumerar más variables técnicas, pero en realidad no es el asunto de lo que nos ocupa hoy, sino las pruebas que involucran a quiénes van a usar la aplicación, por lo que no podemos esperar a que el sistema salga a producción para recién probar con ellos.
Personalmente recomiendo que una vez levantadas las observaciones técnicas – mencionadas en el párrafo previo – se involucre a uno o más usuarios finales en la realización de pruebas funcionales, esas pruebas que a ellos le demuestran que podrán usar la aplicación sin ningún problema por que cubre las necesidades que ellos tenían. De esta manera será menos probable que en un piloto de despliegue de la aplicación salga a relucir una lista interminable de cosas a corregir en un plazo de tiempo desgraciadamente corto, pero con esto no quiero decir que no se vayan a presentar. Y lo que es mejor, reduciremos un poco la siguiente frase “Es que esto no se usa así!!!!”
Y ustedes, ¿qué opinan?
Saludos,
@anthonyc2
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